En otra noche para el recuerdo de la #FamiliaNaranja, el Leyma Coruña se llevó a su bolsillo un triunfo que se le había puesto muy a contracorriente en los primeros lances. El Palacio volvió a ser el de las grandes ocasiones, y 3.000 gargantas alentaron sin parar al equipo para conseguir imponerse a un muy fuerte competidor como fue el San Pablo Burgos.
Arrancó con mucho ritmo el partido, con dos equipos propositivos y valientes que lograban intercambiar canastas sin dificultad. Mediado el primer cuarto, la baja de Olle Lundqvist fue el primer escollo a remontar por parte de los coruñeses, que se acentuó con la expulsión de Beqa Burjanadze por dos faltas técnicas casi consecutivas en el segundo cuarto. Aprovechando estos dos golpes, los burgaleses consiguieron abrir una brecha de ocho puntos al descanso (48-56).
El Leyma cambió el chip por completo tras el paso por vestuarios y consiguió mostrar la versión que todos conocemos, y que rápidamente le sirvió para remontar la diferencia y volver a colocarse por delante en el marcador. La corta rotación por las bajas y los problemas de faltas volvieron a obstaculizar el objetivo, pero en los momentos decisivos, el equipo apretó los dientes y aseguró su novena victoria consecutiva, que empata el récord absoluto del club. Ahora, el equipo volverá a necesitar el aliento del Palacio el próximo domingo a las 12:30 cuando reciba al Real Betis Baloncesto en un encuentro muy complicado donde habrá que volver a remar para seguir en la línea positiva.